Clara

 Recordando a Clara


Ella vino conmigo a Londres. En un vuelo charter.

Todas íbamos a lo mismo.

Vomitó en el vuelo.

Creyeron que iba por ella.

Hizo amena mi estancia.

Había vivido nueve años allí.

Compartió conmigo recuerdos.

En su casa evocaba Rayuela.

Discos de ópera.

Cuerpos sin tapujos.

Hermosos.

Hoy estaría mal vista por su abundancia.

Cuando me la presentó J, que lejos estaba yo de intuir la persona que me permitió acercarme a su orilla.

Posteriormente. Pasados unos años. Nos citamos, por única y última vez. Atesoraba una barriga de promesa de una vida.

Ella elegía ser madre.

No puedo dar fecha a ese momento.

Ni fecha ni circunstancia para mí.

Muchas veces, cuando elijo un personaje elijo su nombre, sin saber porqué.

Ella es un andén en mi ruta vital.

Yo tenía unos veintitrés o veinticuatro cuando la conocí.

Ella algunos más. 

Tampoco puedo recordar cuantos.

Lo que sí, es que fue maestra de vida en ese periodo.

Y, lamentablemente, testigo de mi negación, porque si de alguien hubiera tenido un hijo, hubiera sido de J.

En los años vividos he mirado esa acción. A veces recriminándome. 

Incluso él, me dijo que lo esperaba.

Toda decisión tiene su cara y su cruz.

J no vive. Yo sigo aquí.

Comentarios

Entradas populares de este blog

1 de enero del 2025

Ajedrez