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Mostrando entradas de enero, 2025

Recuerdos

  Nada es comparable con vivirlo. Te lo pueden explicar. Es posible que visiones imágenes y otras artimañas de realidad, pero si no sabes de esa no podrás captar. La música no está en el paseo o el viaje. Las vivencias y pensamientos se entremezclan. Si hiciste fotos, vídeos o dejaste constancia escrita, algún día vendrá en que los aromas de memoria lo cambiaran. Nuestro cerebro no es como una inteligencia artificial. Está cargado de elementos que no puedes controlar. Ese recuerdo no será compartido, aunque en el trayecto hubiéramos estado en mismo tiempo y lugar. Habrá recuerdos borrados que quien estuvo allí dirá. Igual contrastas o callas. Si sabes que las vivencias no se pueden transitar a un tiempo, y además pueden estar cargadas de irrealidad. Habrá cosas que me hablan y hablaran de alguien que sólo yo podré evocar.

6 de enero

 6 de enero No me gusta lo que me espera,  si no abrevio antes. No hay soporte social para nuestras necesidades. Pagamos impuestos. Ahora más. Se caen en el camino sin cubrir aquello para lo que se debería destinar. No me sonrías desde tu tribuna. Lo pagamos nosotros y no revierte en lo público, que para ello se debería destinar. Alimentamos tu holgura. Magras nos las haces pasar. No defiendes mis derechos. Pones el cazo y amagas. Hoy la industria del consumo tiene su fiesta nacional. Dividendos que poco cotizarán.

Emociones

 Emociones  Mi inteligencia siempre fue condicionada por las emociones. Era fuera de lo que se considera normal. Pero no me bastaba. Necesitaba sentirme acogida. Aceptada. Una sensibilidad mayor alerta de inmediato y traspasa mi persona. Caigo al pozo profundo y allí me quedo. He aprendido de mí, pero eso no impide que me sienta vulnerable. Ante la ofensa me retraigo. No olvido. Pierdo confianza. Sigo en la apariencia. Exteriorizaba y lo hago ahora, allí donde me siento segura. Cada vez son menos los espacios de seguridad. Pocos ojos me dejan mirar. He sobrevivido a muchas muertes del alma. A mi cuerpo le he traspasado rasguños y heridas. Los dramas me hicieron gritar, llorar y sangrar. No es metáfora. Sangré años hasta que en una debilidad extrema decidieron operar. Valoraban más el hecho de que pudiera procrear. No sé cómo.  Un sangrado continuado no favorece un intercambio sexual. Fueron manos expertas las que sacaron el mal, pero su trato dejó mucho que desear. Una bo...

Ajedrez

 Ajedrez. Juego Asalta al presente ese momento. Tenía práctica con las damas y el parchís. Me enseñó los movimientos y le gané. Aquel se quedó perplejo. Habíamos quedado en un restaurante para comer. Era un amigo o cocido. No lo ubico bien.  Eran años de esperanza. La democracia parecía resolverlo todo. Añoro mi potencial mental. Entonces muy potente. La vida con mis circunstancias lo han ido mermando. No me preocupa tanto el envejecimiento visible. Siempre gocé el sentirme fuerte, en el cuerpo y en la mente.

Lutos

  Los lutos familiares eran muy estrictos en las mujeres. Mi madre y mi abuela. Mamá dejó de cantar cuando murió el abuelo Francisco. Fue un golpe para ella. No había llegado a los ochenta. Entonces, si alguien superaba la setentena se le consideraba longevo. En mayo, de ese mismo año, se casó Manolita en Barcelona. En febrero ocurrió la tragedia. Enfermedad, cama, muerte y sepultura. Mis recuerdos del abuelo son de antes de los cinco años. Son claros. Su presencia, su amor. No éramos los primeros, pero creo que mamá era su favorita. No me recuerdo de negro. Mi madre hablaba de unas amigas suyas que separaron la infancia de negro. O quizás de luto aliviado por corto tiempo. Mamá adelgazó. En junio de ese año, en nuestra primera comunión, ella seguía en duelo y enlutada. Había unos pañuelos tupidos que usaban para cubrir la cabeza. Por entonces, en otros sitios la gente iba menos enlutada, pero Tardienta y Huesca tenían usos más restringidos. He venido a escribir al respecto, record...

4 de enero

 4 de enero Ayer estuvimos un rato en la que será nuestra casa. Se pintó. Es bueno esperar para instalarnos. Lo haremos a final de mes. Hay muchos trámites por medio. Prepararla es un esfuerzo inevitable. Estos días la gripe o lo que sea. Frío de la noche del 24. Sumado el de la del 31. A mí de noche no me cuaca salir de casa. Soy diurna. A punto de las 8am. Fuera está oscuro. Ya he cargado la cuarta aportación del primer borrador de la novela, La ciudad espejo. https://open.substack.com/pub/anamsancho/p/primer-borrador-de-mi-novela-4 Entré a esa plataforma y parece que de momento me anima compartir y leer aportes de sus miembros. 8:40 ya clarea.  Tras los cristales, azul. Gaviota traza diagonal descendiendo. Blanco de otra, descendiendo. Se anima su vuelo. Día en comienzo. Luces. Aquí y en la otra orilla. La ría. Perderemos su presencia. Era un lujo. Para otros queda. Será recuerdo. En mi infancia, Guara era mi horizonte al norte, cuando lo miraba. Persiste en mi mente. De es...

A la pregunta dé perplexity

  Que qué quiero saber. Nada. Cuando perseguía respuestas, la vida alcanzaba preguntas. Aún así, a veces la zozobra me aprisiona. Ataraxia querría.

Estampas

 3 de enero Las estampas estuvieron presentes. No me producen urticaria, ni me parecen elementos de mediación. Dado que en mi infancia fueron lo más aproximado a la pintura, porque no había elementos tales en las paredes de la casa familiar, no puedo tener aversión, ya que el arte en sus diversas manifestaciones me hace vibrar en consonancia. Viví en esa escuela católica apostólica y romana, transmitida entre cuadernos y misales. Días atrás me dieron una estampita. Escuché a esa mujer. Curiosamente, más pequeña que las recordaba. La llevé conmigo y regalé a nuestra matriarca que tiene la casa llena de elementos que puedo reconocer. En sus manos estaría mejor que en las mías. Mis creencias y fantasías beben de una transmisión que nunca denigraría, aunque querría que cada cual tenga su credo y no pretenda imponerlo a los demás. Las lápidas de los nichos de mis padres se custodian con esas imágenes. La de mi madre con el sagrado corazón de Jesús, al que tenía devoción. La de mi padre ...

Justino

 Justino Envié una carta que lo puso en mi contra. Nos reencontramos en los pasillos, desviando la mirada. Perdimos la confianza. Mis cartas no están en mis manos. Las suyas fueron a parar al fuego. A veces, como ahora, puedo reconstruir. Habíamos tramado una amistad. Cuando me confesó su sentimiento, la respuesta llevó al dislate. Se quejó de haberse abierto a mí. Hubo un reencuentro. Hubo una huida por mi parte. Me dijo que siempre me encontraba con alguien. Nunca confesé. Ni a mi misma. Que por él rompí mi relación.

Clara

 Recordando a Clara Ella vino conmigo a Londres. En un vuelo charter. Todas íbamos a lo mismo. Vomitó en el vuelo. Creyeron que iba por ella. Hizo amena mi estancia. Había vivido nueve años allí. Compartió conmigo recuerdos. En su casa evocaba Rayuela. Discos de ópera. Cuerpos sin tapujos. Hermosos. Hoy estaría mal vista por su abundancia. Cuando me la presentó J, que lejos estaba yo de intuir la persona que me permitió acercarme a su orilla. Posteriormente. Pasados unos años. Nos citamos, por única y última vez. Atesoraba una barriga de promesa de una vida. Ella elegía ser madre. No puedo dar fecha a ese momento. Ni fecha ni circunstancia para mí. Muchas veces, cuando elijo un personaje elijo su nombre, sin saber porqué. Ella es un andén en mi ruta vital. Yo tenía unos veintitrés o veinticuatro cuando la conocí. Ella algunos más.  Tampoco puedo recordar cuantos. Lo que sí, es que fue maestra de vida en ese periodo. Y, lamentablemente, testigo de mi negación, porque si de algu...

Palpador

  Si sacas a la persona de su entorno socio familiar, la dejas sin atributos visibles y se la ve en roles prejuiciados, dado su porte. 

2 de enero

 2 de enero del 2025 En la cena del 31 éramos cinco. Cuatro con agua. Por distintas razones.  La quinta se sintió sola con su vaso de vino. No abrió el cava. Ya le bastaba. Puedo decir que ya no hago concesiones a brindar.  Agua y sino nada. La razón es que notaba la presencia del poco alcohol en mis sensaciones y comportamiento. Euforia. Quiero sentirme bien sin algo que lo provoque. Poco después de la medianoche nos retiramos. Volvimos a la que pronto ya no será nuestra casa, entre gente que vivía en la calle la fiesta. Fuegos artificiales y brindis. En casa, fue plácido poder coger la cama. Un recuerdo, serpentinas en el suelo urbano. El año anterior la juerga del piso de arriba nos impidió recogernos. Este año debieron celebrar en otra casa, porque había silencio. Apuntar el frío. Consecuencia, toses y mocos.

Conocerse

 Nosce te ipsum  Conócete a ti mismo Ese es el camino a seguir. Muchas veces desviado u obstaculizado por nosotros mismos. Erramos. Somos seres falibles. Humanos. Seguimos estelas y falsos sueños. Aprendemos, pero tropezamos de nuevo. Nuevas oportunidades nos brindarán los días de este recién estrenado año. Recorrido el primer cuarto del siglo XXI.

1 de enero del 2025

 1 de enero del 2025 Estamos de estreno. Me adelanté poniendo un pie aquí. Ahora sí, nueva ruta y fructífera travesía. Había descuidado el camino de Clea. Nacida en el 2010, ahora necesita otros aires. En esos años hemos evolucionado. Puedo señalar que recibimos con serenidad deseada los avatares de nuestro transitar. Nuevos personajes, y personajas, nos habitan. Algunos durmiendo a la espera de ser activados y seguidos entre letras que les den ser y estar.